¿Qué incluye el renting de vehículos para empresas?
El renting de vehículos para empresas es un alquiler a largo plazo con todos los servicios incluidos en una única cuota mensual. La idea es que la empresa solo tenga que preocuparse de repostar (o recargar) y conducir. Los servicios habitualmente incluidos son:
Mantenimiento integral: revisiones oficiales, cambios de aceite y filtros, reparación de averías mecánicas y eléctricas, y desgaste normal de piezas.
Seguro a todo riesgo: normalmente con coberturas amplias para el vehículo y sus ocupantes; según el contrato, con o sin franquicia.
Asistencia en carretera 24 horas: desde el kilómetro cero, en toda España y habitualmente también en Europa.
Impuestos y gestiones: impuesto de matriculación, impuesto de circulación (IVTM) y trámites administrativos asociados al vehículo.
Neumáticos: sustitución por desgaste según el kilometraje contratado, en muchos contratos.
Vehículo de sustitución: opcional en la mayoría de operadoras, para garantizar la movilidad si el vehículo queda inmovilizado.
Gestión de multas e ITV: identificación del conductor, notificaciones y paso de inspecciones cuando corresponde.
Lo que no suele incluir la cuota es el combustible o la energía, los peajes y aparcamientos, y los daños derivados de un uso indebido del vehículo.
La ventaja para una flota es doble: por un lado, el coste es fijo y previsible, sin sorpresas por averías o siniestros; por otro, la empresa se libera de toda la carga administrativa (talleres, seguros, impuestos, reventa del vehículo al final de su vida útil).
En Grupo Avisa configuramos los servicios de cada contrato según las necesidades reales de tu flota, trabajando con todas las marcas y operadoras del mercado. Pide una propuesta personalizada sin compromiso.
Antes de firmar, revisa siempre el detalle de servicios del contrato concreto: el alcance del mantenimiento, la franquicia del seguro, los neumáticos incluidos y las condiciones del vehículo de sustitución varían entre operadoras, y son precisamente esos matices los que marcan la diferencia en el coste real de la flota.