¿Cuántos cargadores necesita mi empresa?
No hay una fórmula universal. Depende de turnos, autonomía de vehículos y tipo de uso diario.
Respuesta Directa
No hay una fórmula universal. Depende de: número de vehículos eléctricos, turnos de trabajo, autonomía de los vehículos, tipo de uso diario, y tiempo disponible para carga. Como regla general, empieza con 1 cargador por cada 2-3 vehículos y ajusta según necesidad real.
Variables que determinan el número de cargadores
1 Número de vehículos eléctricos
Obviamente, a más vehículos, más cargadores. Pero la proporción no es 1:1.
2 Turnos de trabajo
Un solo turno (8h)
Tienes 16 horas para cargar. Ratio 1:3 o 1:4 es viable.
Dos turnos (16h)
Solo 8 horas para cargar. Necesitas más cargadores o carga rápida. Ratio 1:2.
Tres turnos (24h)
Operación continua. Necesitas carga rápida y casi 1:1 o sistema de intercambio de vehículos.
3 Autonomía y uso diario
Si tus vehículos hacen 80 km/día y tienen 300 km de autonomía, no necesitas cargar todos los días.
Regla práctica: Si el uso diario es <30% de la autonomía, puedes cargar cada 2-3 días y reducir el número de cargadores.
4 Tipo de cargador
Carga lenta (3,7 kW)
8-12 horas para carga completa. Solo viable con mucho tiempo disponible.
Carga semi-rápida (7-22 kW)
3-6 horas para carga completa. La más común en empresas.
Carga rápida (50+ kW)
30-60 minutos para 80%. Necesaria en operación continua. Mucho más cara.
Ejemplos prácticos por tipo de empresa
Empresa de servicios (comerciales, técnicos)
Situación:
Recomendación:
Empresa de reparto (última milla)
Situación:
Recomendación:
Empresa industrial (operación continua)
Situación:
Recomendación:
Consejos para optimizar la infraestructura
Empieza con menos y escala
Es más fácil añadir cargadores que quitarlos. Empieza con el 60-70% de lo que crees necesitar y ajusta.
Prepara la instalación eléctrica
Aunque instales 4 cargadores ahora, prepara la instalación para 8. El coste adicional es mínimo.
Sistema de gestión desde el principio
Con más de 5 vehículos, un sistema de reserva y gestión de carga evita conflictos y optimiza el uso.
Mezcla potencias
No todos los cargadores tienen que ser iguales. Combina 11 kW (más baratos) con algunos de 22 kW para urgencias.
Metodología de dimensionamiento: cómo calcular exactamente cuántos cargadores necesitas
El dimensionamiento correcto de la infraestructura de carga no es una cuestión de intuición, sino de análisis sistemático. En Grupo Avisa hemos desarrollado una metodología que aplicamos con cada cliente de flota eléctrica en Sevilla y que permite dimensionar con precisión la infraestructura necesaria, evitando tanto el sobredimensionamiento (que encarece la inversión) como el subdimensionamiento (que genera cuellos de botella operativos). Esta metodología se basa en cuatro parámetros fundamentales que deben evaluarse de forma conjunta.
Paso 1: Calcular la demanda energética diaria de tu flota
El primer paso consiste en determinar cuánta energía consume tu flota cada día. Para ello, necesitas conocer el consumo medio de cada vehículo (en kWh/100 km) y los kilómetros diarios que recorre. Por ejemplo, un Volkswagen ID.4 consume aproximadamente 18 kWh/100 km en condiciones reales de uso urbano en Sevilla. Si ese vehículo recorre 120 km al día, su demanda energética diaria es de 21,6 kWh. Multiplicando por el número de vehículos de la flota, obtienes la demanda total.
Fórmula: Demanda diaria total = (Consumo kWh/100km x km diarios / 100) x N vehículos
Ejemplo: (18 kWh x 120 km / 100) x 10 vehículos = 216 kWh/día
Es importante considerar un margen de seguridad del 20-25% sobre la demanda calculada para cubrir picos de uso, días con más desplazamientos o condiciones climatológicas adversas. En Sevilla, el calor extremo del verano puede aumentar el consumo entre un 10% y un 15% por el uso intensivo del aire acondicionado, algo que muchos gestores de flota no tienen en cuenta inicialmente.
Paso 2: Determinar la ventana de carga disponible
La ventana de carga es el tiempo efectivo durante el cual los vehículos pueden estar conectados a los cargadores. Este factor es decisivo: una empresa con un solo turno de trabajo tiene potencialmente 16 horas para cargar (desde que los vehículos regresan hasta que salen al día siguiente), mientras que una empresa con dos turnos solo dispone de 6-8 horas entre turnos. Debes restar el tiempo de maniobra, conexión/desconexión y posibles imprevistos.
En la práctica, recomendamos considerar solo el 80% del tiempo teórico como ventana útil. Es decir, si teóricamente tienes 10 horas, cuenta con 8 horas efectivas. Este margen absorbe retrasos en la llegada de vehículos, tiempos de rotación entre coches, y momentos en que el cargador está ocupado pero el vehículo ya ha alcanzado su nivel objetivo de carga y nadie lo ha desconectado.
Dato clave: En empresas con un solo turno en Sevilla, la ventana de carga nocturna (de 18:00 a 8:00) coincide con las horas de tarifa eléctrica más barata (P6 y P3 del término de energía), lo que permite optimizar costes energéticos al mismo tiempo que se maximiza el tiempo de carga disponible.
Paso 3: Calcular la capacidad de carga necesaria
Dividiendo la demanda energética diaria total entre la ventana de carga disponible, obtienes la potencia mínima de carga que necesitas. Este resultado, expresado en kW, te indica cuánta potencia debe entregar tu infraestructura de forma simultánea. A partir de aquí, puedes determinar el número de cargadores dividiendo la potencia total necesaria entre la potencia de cada cargador individual.
Fórmula: N cargadores = Demanda diaria total (kWh) / (Potencia cargador (kW) x Ventana de carga (h) x 0,8)
Ejemplo: 216 kWh / (11 kW x 10h x 0,8) = 216 / 88 = 2,45 → 3 cargadores de 11 kW
Este cálculo asume que los cargadores se utilizan de forma rotativa y que hay una gestión mínima de turnos de carga. Si no hay gestión de turnos (cada conductor conecta su vehículo y nadie lo mueve hasta la mañana siguiente), necesitarás más cargadores porque la utilización efectiva de cada punto de carga será menor.
Paso 4: Ajustar por factor de simultaneidad y crecimiento
El factor de simultaneidad refleja la probabilidad de que todos los cargadores estén en uso al mismo tiempo. En la práctica, no todos los vehículos necesitan carga el mismo día ni al mismo tiempo. Un factor de simultaneidad típico para flotas de empresa es del 0,6-0,7, lo que significa que en un momento dado, solo el 60-70% de los cargadores estarán activos simultáneamente. Este dato es crucial para dimensionar la acometida eléctrica y no sobredimensionar la potencia contratada.
Además, es fundamental planificar el crecimiento futuro. Si tu plan de electrificación prevé pasar de 10 a 20 vehículos eléctricos en los próximos 3 años, la instalación eléctrica base (acometida, cuadros, cableado principal) debe dimensionarse para el escenario final, aunque inicialmente solo instales los cargadores necesarios para el momento actual. Redimensionar la acometida eléctrica después puede costar entre 5.000 y 15.000 euros adicionales, un gasto evitable con una planificación adecuada.
Tipos de instalaciones eléctricas necesarias
Uno de los aspectos más críticos y menos comprendidos del proceso de instalación de cargadores es la infraestructura eléctrica subyacente. Muchas empresas se centran en elegir el cargador adecuado, pero olvidan que el verdadero coste y complejidad están en la instalación eléctrica que lo alimenta. La diferencia entre una instalación bien planificada y una improvisada puede suponer decenas de miles de euros y meses de retrasos.
Acometida eléctrica y potencia contratada
La acometida es la conexión entre la red eléctrica general y tu instalación. Para instalar cargadores de cierta potencia, es probable que necesites ampliar la potencia contratada con tu distribuidora eléctrica. Si tu empresa tiene contratados 50 kW y quieres instalar 4 cargadores de 22 kW (88 kW adicionales), necesitarás solicitar una ampliación de potencia, lo que puede requerir modificaciones en el transformador o incluso la instalación de uno nuevo.
En la provincia de Sevilla, la distribuidora principal es Endesa (e-distribución). Los plazos para ampliaciones de potencia significativas pueden oscilar entre 2 y 6 meses, dependiendo de si la ampliación requiere solo modificaciones en el cuadro general o implica obras en la red de distribución. Es imprescindible iniciar este trámite con la máxima antelación posible, idealmente 6 meses antes de la fecha prevista de entrada de los vehículos eléctricos.
Consejo de Grupo Avisa: Solicita a tu instalador eléctrico un estudio de capacidad de tu instalación actual ANTES de comprar los cargadores. Hemos visto casos en Sevilla donde empresas compraron los cargadores y luego descubrieron que necesitaban 4 meses para ampliar la acometida, teniendo los vehículos parados sin poder cargar.
Cuadro de protecciones y cableado
Cada punto de carga necesita su propia protección diferencial y magnetotérmica en el cuadro eléctrico. Para cargadores de Modo 3 (los estándar para vehículo eléctrico), la normativa ITC-BT-52 exige protección diferencial de tipo A o tipo B (no es válido el tipo AC estándar). Los diferenciales tipo B son significativamente más caros (entre 200 y 400 euros por unidad frente a los 30-50 euros de un diferencial tipo AC), pero son obligatorios para garantizar la seguridad.
El cableado debe dimensionarse para la potencia máxima de cada punto de carga, con secciones que van desde 6 mm² para cargadores de 3,7 kW monofásicos hasta 16 mm² para cargadores de 22 kW trifásicos. La longitud del cable desde el cuadro hasta el punto de carga también influye: tramos superiores a 30 metros pueden requerir secciones mayores para compensar la caída de tensión. En instalaciones industriales grandes, el coste del cableado puede representar hasta el 40% del coste total de la instalación.
Sistemas de gestión de carga inteligente (Smart Charging)
Los sistemas de gestión inteligente de carga permiten distribuir la potencia disponible entre varios cargadores de forma dinámica, evitando sobrepasar la potencia contratada. Esto es especialmente útil cuando la potencia disponible es limitada: en lugar de instalar menos cargadores, puedes instalar más puntos de carga que comparten la potencia disponible, cargando más lento pero atendiendo a más vehículos simultáneamente.
Por ejemplo, si tienes 44 kW disponibles, podrías instalar 2 cargadores de 22 kW o 4 cargadores de 22 kW con gestión dinámica que reparta los 44 kW entre los que estén activos. El resultado: cargas algo más lentas pero cuatro vehículos conectados en lugar de dos, lo que mejora la rotación y reduce los conflictos entre conductores. Los sistemas más avanzados incluso integran la monitorización del consumo general del edificio y ajustan la carga de los vehículos automáticamente para que no se dispare la demanda de potencia.
Dato importante: El coste de un sistema de gestión inteligente (entre 500 y 2.000 euros según la complejidad) se amortiza habitualmente en menos de un año gracias al ahorro en potencia contratada y la optimización de los períodos de carga con tarifa más barata.
Instalación fotovoltaica combinada
En Sevilla, con más de 3.000 horas de sol al año, la combinación de cargadores con paneles fotovoltaicos es una opción especialmente atractiva. Una instalación de 10 kWp puede generar entre 14.000 y 16.000 kWh anuales, suficiente para cubrir parcialmente la demanda de carga de una flota pequeña. El coste de la energía solar fotovoltaica para autoconsumo se sitúa en torno a 0,03-0,05 euros/kWh (solo coste amortizado de la instalación), frente a los 0,15-0,25 euros/kWh de la red eléctrica. Además, las instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo empresarial tienen una bonificación del IBI de hasta el 50% en el Ayuntamiento de Sevilla, lo que mejora aún más la rentabilidad del conjunto.
Ayudas y bonificaciones para cargadores en 2024-2025
Existe un marco de ayudas públicas que puede reducir significativamente la inversión en infraestructura de carga. Sin embargo, el panorama de subvenciones cambia con frecuencia y es fundamental estar al día de las convocatorias vigentes. A continuación, detallamos las principales líneas de ayuda disponibles para empresas en Sevilla y Andalucía.
Programa MOVES III - Infraestructura de carga
El programa MOVES III incluye una línea específica para la instalación de infraestructura de recarga de vehículos eléctricos. Las ayudas cubren hasta el 30% del coste subvencionable para grandes empresas, el 40% para medianas empresas y el 50% para pequeñas empresas y autónomos. El importe máximo por punto de recarga depende de la potencia: hasta 900 euros por punto de recarga lenta (modo 2), hasta 5.000 euros para carga semi-rápida en corriente alterna, y hasta 25.000 euros para cargadores rápidos en corriente continua.
En Andalucía, la gestión del MOVES III corresponde a la Agencia Andaluza de la Energía (AAE). Los plazos de resolución han sido históricamente largos (6-12 meses desde la solicitud), aunque se han ido acortando. Es importante saber que las ayudas MOVES exigen que la instalación sea realizada por un instalador eléctrico autorizado y que se presente el certificado de instalación eléctrica (CIE) ante el órgano competente de Industria de la Junta de Andalucía.
Deducciones fiscales por inversión en cargadores
Desde 2023, la normativa fiscal española permite una deducción del 15% en el IRPF (para autónomos) por la adquisición e instalación de sistemas de recarga de vehículos eléctricos en inmuebles de su propiedad, con una base máxima de deducción de 20.000 euros. Para empresas que tributan por el Impuesto de Sociedades, la inversión en cargadores se amortiza como inmovilizado material, con posibilidad de aplicar amortización acelerada (coeficiente 2 del régimen de empresas de reducida dimensión).
Adicionalmente, el IVA soportado en la compra e instalación de cargadores es deducible al 100% siempre que los cargadores estén afectos a la actividad empresarial. Si los cargadores también se usan para uso privado de los empleados (por ejemplo, si cargan en el trabajo vehículos de empresa que usan también los fines de semana), la deducibilidad puede verse limitada al 50%, igual que ocurre con los propios vehículos.
Bonificaciones municipales en Sevilla
El Ayuntamiento de Sevilla ofrece varias bonificaciones fiscales para empresas que instalen infraestructura de carga de vehículos eléctricos. La más relevante es la bonificación del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), que puede alcanzar el 50% para empresas que acrediten el uso de vehículos eléctricos y dispongan de infraestructura de carga propia. También existe una bonificación del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) de hasta el 95% para obras destinadas a la instalación de puntos de recarga.
Estas bonificaciones municipales son compatibles con las ayudas del programa MOVES, lo que permite reducir significativamente el coste neto de la inversión. En un caso típico de una PYME sevillana que instala 4 cargadores de 11 kW con un coste total de 8.000 euros, la combinación de ayudas MOVES (hasta 4.000 euros), deducción fiscal (1.200 euros) y bonificaciones municipales puede reducir el desembolso real a menos de 3.000 euros.
Caso práctico: Empresa de distribución en Dos Hermanas con 12 furgonetas
Un cliente de Grupo Avisa, una empresa de distribución de alimentación con sede en el Polígono Industrial de Dos Hermanas, planificó la electrificación de 12 furgonetas de reparto. Los vehículos realizaban rutas de entre 80 y 140 km diarios en el área metropolitana de Sevilla, con un turno de trabajo de 7:00 a 15:00. La flota regresaba al depósito entre las 14:00 y las 15:30.
Aplicando nuestra metodología de dimensionamiento, calculamos una demanda energética diaria de aproximadamente 240 kWh (promedio de 20 kWh por vehículo). Con una ventana de carga de 15 horas (de 15:30 a 6:30) y cargadores de 11 kW, determinamos que 4 cargadores con sistema de gestión inteligente cubrían la demanda sobradamente, permitiendo una rotación de 3 vehículos por cargador durante la noche.
La instalación incluyó: ampliación de potencia de 30 kW a 75 kW, un cuadro eléctrico dedicado con 4 salidas preparadas para ampliación a 8, protecciones diferenciales tipo A, y cableado dimensionado para soportar 22 kW por punto aunque inicialmente se instalaron cargadores de 11 kW. El coste total fue de 14.200 euros, de los cuales 5.500 correspondieron a la obra civil y cableado, 4.800 a los cargadores, y 3.900 a la ampliación de acometida y protecciones.
Tras aplicar la ayuda MOVES III (6.400 euros) y las bonificaciones municipales, el coste neto quedó en 7.100 euros. La empresa amortizó esta inversión en 14 meses gracias al ahorro en combustible (pasaron de gastar 3.200 euros/mes en gasóleo a 1.100 euros/mes en electricidad, cargando en horas valle).
Nuestra experiencia en Grupo Avisa
Desde nuestra fundación en 1978, Grupo Avisa ha acompañado a cientos de empresas sevillanas en la gestión de sus flotas. Con la llegada de la electrificación, hemos asesorado a más de 80 empresas en la planificación de su infraestructura de carga. Nuestra experiencia como concesionario oficial del Grupo Volkswagen (Volkswagen, Audi, SEAT/CUPRA y Škoda) nos permite conocer en detalle las especificaciones técnicas de carga de cada modelo, los tiempos reales de carga en condiciones sevillanas, y las mejores combinaciones de cargadores para cada tipo de flota.
Un patrón que hemos identificado es que las empresas suelen sobredimensionar la potencia de los cargadores y subdimensionar el número de puntos de carga. Es más eficiente tener 6 cargadores de 11 kW que 3 cargadores de 22 kW: el coste total es similar, pero la flexibilidad operativa es mucho mayor. Seis puntos de carga permiten conectar seis vehículos simultáneamente, mientras que tres puntos obligan a gestionar turnos más complejos.
Otro aprendizaje importante es la ubicación física de los cargadores. Deben situarse cerca de las plazas de aparcamiento habituales y con acceso fácil al cable de carga, que en la mayoría de modelos del Grupo Volkswagen está en la parte trasera derecha del vehículo. Un error de diseño en la ubicación del cargador obliga a maniobras incómodas y genera resistencia entre los conductores, que terminan evitando conectar el vehículo. Para más información sobre cómo gestionar la resistencia de los conductores, consulta nuestra guía sobre .
Preguntas que deberías hacerte antes de instalar cargadores
¿Cuál es mi potencia eléctrica contratada actual y cuánto margen tengo?
Revisa tu última factura eléctrica y compara la potencia contratada con la potencia máxima demandada (maxímetro). Si tu maxímetro marca 35 kW y tienes contratados 50 kW, dispones de 15 kW de margen sin necesidad de ampliar. Pero si quieres instalar cargadores que sumen más de esos 15 kW, necesitarás una ampliación. Contacta con tu distribuidora para conocer la viabilidad y plazos.
¿Todos mis vehículos necesitan carga completa cada noche?
Probablemente no. Analiza los kilómetros reales de cada vehículo durante al menos dos semanas. Si un vehículo con 300 km de autonomía solo recorre 80 km diarios, puede cargar cada 3 días en lugar de cada noche. Esto reduce drásticamente el número de cargadores necesarios y permite una rotación más eficiente.
¿Quién será responsable de gestionar la rotación de vehículos en los cargadores?
Si no defines un responsable y un protocolo claro, los cargadores se infrautilizarán. Algunos conductores conectarán su vehículo al llegar y nadie lo moverá cuando termine la carga, bloqueando el punto de carga durante horas. Un sistema de gestión inteligente con notificaciones al móvil puede resolver este problema de forma automatizada.
¿He considerado la carga en destino o en ruta como complemento?
No toda la carga tiene que realizarse en el depósito. Si tus vehículos visitan clientes con cargadores públicos, centros comerciales, o aparcamientos con puntos de carga, esa energía complementaria reduce la demanda en tu instalación. En Sevilla hay más de 400 puntos de carga públicos que pueden servir como apoyo a la infraestructura propia de tu empresa.
Errores habituales
Instalar 1 cargador por vehículo
Sobredimensionamiento innecesario. Con buena gestión, 1:2 o 1:3 es suficiente.
Hemos visto empresas en Sevilla que instalaron 10 cargadores para 10 vehículos y ahora tienen 6 cargadores que pasan la mayor parte del tiempo sin uso. El sobrecoste fue de más de 12.000 euros entre cargadores, protecciones y cableado adicional. Además, la potencia contratada extra les cuesta unos 150 euros/mes en término de potencia que no utilizan.
Instalar cargadores muy lentos
Cargadores de 3,7 kW solo tienen sentido si tienes más de 12 horas disponibles cada noche.
Un cargador de 3,7 kW tarda unas 16 horas en cargar completamente un VW ID.4 con batería de 58 kWh. Si tus vehículos llegan al depósito a las 17:00 y salen a las 7:00, solo tienes 14 horas, lo que significa que nunca alcanzarás una carga completa. Con un cargador de 11 kW, la misma carga se completa en 5-6 horas, dejando margen para la rotación de otros vehículos.
No considerar el crecimiento futuro
Ampliar la instalación eléctrica después es mucho más caro. Planifica para 2-3 años vista.
La mayor parte del coste de una instalación de cargadores no está en los propios cargadores, sino en la obra civil (zanjas, canaletas, cableado) y la acometida eléctrica. Estos elementos deben dimensionarse para la capacidad final prevista desde el principio. Añadir cableado o ampliar la acometida después puede costar entre 5.000 y 15.000 euros extra, mientras que sobredimensionarlos desde el inicio solo supone un incremento del 10-15% sobre el coste base.
No comprobar la compatibilidad con la instalación existente
Asumir que la instalación eléctrica actual soportará los cargadores sin verificación previa.
Muchas naves industriales y oficinas en los polígonos de Sevilla tienen instalaciones eléctricas antiguas con secciones de cable insuficientes para soportar la carga adicional. Un estudio previo de la instalación por un electricista autorizado puede identificar limitaciones antes de comprometer la inversión en cargadores.
Ignorar la gestión de la demanda de potencia
Cargar todos los vehículos a máxima potencia simultáneamente dispara el maxímetro y la factura eléctrica.
Si 4 cargadores de 22 kW arrancan a la vez, generan un pico de demanda de 88 kW que queda registrado en el maxímetro de la distribuidora. Ese pico determina el término de potencia de tu factura durante todo el período de facturación. Un sistema de gestión inteligente que escalone los arranques de carga puede reducir el pico de potencia en un 40-50%, con el consiguiente ahorro en la factura eléctrica.
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Ana Pérez
Asesora de Flotas
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