TCO real: coche eléctrico frente a diésel en flotas de empresa (2026)
Comparamos el coste total de propiedad (TCO) a 48 meses de un vehículo eléctrico y uno diésel equivalentes en uso corporativo. El análisis integra precio de adquisición, energía, mantenimiento, fiscalidad y valor residual, con datos de referencia sectorial actualizados a 2026.
Dirigido a: Dirección Financiera · Dirección General · Responsable de Flota
Por qué el precio de compra no decide la rentabilidad de una flota
La decisión de electrificar una flota se suele bloquear en el precio de adquisición: un vehículo eléctrico de batería (BEV) cuesta hoy entre un 20% y un 40% más que su equivalente diésel. Sin embargo, para una empresa el indicador relevante no es el precio de compra, sino el coste total de propiedad (TCO): lo que cuesta poner y mantener cada vehículo en la carretera durante toda su vida útil.
El TCO integra adquisición o cuota de renting, energía, mantenimiento, seguros, fiscalidad y valor residual. Cuando se analizan todas estas partidas en conjunto, la ventaja inicial del diésel se reduce —y en perfiles de uso urbano con carga en base propia, se invierte— a lo largo de un contrato de 48 meses.
Comparativa de TCO a 48 meses (segmento C, 25.000 km/año)
La siguiente tabla resume las principales partidas de coste para dos vehículos equivalentes en uso corporativo. Las cifras son medias de referencia sectorial y deben ajustarse al uso real de cada flota.
| Partida de coste | Eléctrico (BEV) | Diésel |
|---|---|---|
| Energía / combustible (100.000 km) | ≈ 3.100 € | ≈ 10.000 € |
| Mantenimiento (48 meses) | ≈ 1.800 € | ≈ 3.000 € |
| Fiscalidad e impuestos | Reducida (deducciones e incentivos) | Estándar |
| Valor residual a 48 meses | 45–52% del PVP | 40–45% del PVP |
| TCO relativo | Referencia −18% (perfil urbano) | Referencia 100% |
El coste de la energía: la mayor palanca de ahorro
La diferencia más grande aparece en el coste energético. Un vehículo eléctrico con carga en base y tarifa nocturna recorre 100 km por unos 3 €, frente a los 9–11 € de un diésel equivalente en estación. En una flota que recorre 100.000 km en cuatro años, esa diferencia supera con facilidad los 6.000 € por vehículo.
La condición clave es la carga en base propia: si la flota depende de electrolineras públicas de pago por uso, el ahorro energético se reduce de forma sustancial y el tiempo de inactividad aumenta.
Mantenimiento: menos piezas, menos taller
Un motor eléctrico tiene una fracción de las piezas móviles de un motor de combustión. No hay cambios de aceite, ni filtros, ni embrague, y el frenado regenerativo reduce el desgaste de pastillas y discos. El resultado es un coste de mantenimiento programado entre un 30% y un 40% inferior, y menos inmovilizaciones por avería.
Cuándo compensa electrificar (y cuándo no)
- •Compensa: recorridos urbanos y predecibles por debajo de 200 km/día con carga en base propia.
- •Compensa: horizonte de uso de 4–6 años, donde el ahorro operativo amortiza el sobrecoste inicial.
- •Compensa: operación en Zonas de Bajas Emisiones o con exigencias ESG de clientes.
- •No compensa (todavía): recorridos largos e impredecibles por encima de 300 km/día sin planificación de carga.
- •No compensa: ausencia de infraestructura de carga propia y dependencia total de red pública.
Preguntas frecuentes
¿Es más barato un coche eléctrico que un diésel para una empresa?
En coste de compra no, pero en coste total de propiedad (TCO) a 48 meses sí puede serlo en perfiles de uso urbano con carga en base propia, donde el ahorro en energía y mantenimiento compensa el mayor precio de adquisición. En este escenario el TCO del eléctrico se sitúa en torno a un 18% por debajo del diésel.
¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico de flota frente a repostar diésel?
Con carga en base y tarifa nocturna, un eléctrico recorre 100 km por unos 3 €, frente a los 9–11 € de un diésel equivalente. La ventaja se reduce si la flota depende de electrolineras públicas de pago por uso.
¿Cuánto se ahorra en mantenimiento con una flota eléctrica?
El mantenimiento programado de un vehículo eléctrico es entre un 30% y un 40% inferior al de un diésel equivalente, al no requerir cambios de aceite ni embrague y desgastar menos los frenos gracias a la regeneración.
Metodología y fuentes
- —Comparación entre dos vehículos del segmento C equivalentes (uno BEV, uno diésel) en uso corporativo de 25.000 km/año durante 48 meses.
- —El coste de energía eléctrica asume carga mayoritaria en base con tarifa nocturna; el diésel se calcula con el precio medio de gasóleo A en estación.
- —El mantenimiento y el valor residual se basan en medias de mercado de renting y datos sectoriales públicos, no en mediciones internas exclusivas.
- —No se incluye el coste de infraestructura de carga, que se analiza por separado por su alta variabilidad (ver estudio de electrificación).
Fuentes
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